Clamar a Dios

Lectura:  Salmo 142

… sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego… —Filipenses 4:6

Después de todos estos años, todavía no entiendo por completo el tema de la oración. Me resulta un misterio. Pero sí sé una cosa: cuando estamos desesperadamente necesitados, la oración brota con naturalidad de nuestros labios y de lo más profundo de nuestro corazón.

Cuando estamos muertos de miedo, más allá de lo que podemos soportar, fuera de lo acostumbrado y con nuestro bienestar en peligro o amenazado, recurrimos a la oración de manera involuntaria e instintiva. Nuestro clamor natural es: «¡Señor, ayúdame!».

El autor Eugene Peterson escribió: «El lenguaje de la oración se forja en el crisol de la dificultad. Cuando no podemos ayudarnos solos y clamamos por ayuda, cuando no nos gusta dónde estamos y queremos escapar, cuando nos desagrada quiénes somos y deseamos cambiar, usamos expresiones básicas que se convierten en el lenguaje esencial de la oración».

La oración empieza con los problemas, y continúa porque siempre tenemos alguna clase de dificultad. No exige ninguna preparación especial, vocabulario exacto ni postura apropiada, sino que brota cuando enfrentamos necesidades y, con el tiempo, se convierte en una respuesta habitual para toda situación (buena o mala) de esta vida (Filipenses 4:6). ¡Qué privilegio es llevar todo a Dios en oración!

David H. Roper

Fuente: Nuestro Pan Diario

Gracias, por las felicitaciones

Hola, Primero quiero agradecer a Dios el permitirme estar en este día escribiendo esto.

Gracias Señor Jesús por tu sacrificio en la cruz para darme vida eterna.

Gracias Dios por haberme encontrado y haber rescatado no una sino muchas veces de mi peor enemigo, yo mismo.

Gracias por la vida que hoy  me has dado, gracias por las personas que hoy forman mi familia, y gracias por quitar de mi vida a las que no eran buenas para mi.

Gracias por los padres que formaron el hogar en el que llegue a este mundo, gracias por mis hermanos, que han dado tanta alegría a mi vida en tantos momentos, gracias por que aún tengo a mis padres a mi lado, gracias por cada uno de los momentos que me has permitido vivir.

Hoy llego a este momento en mi vida en el que vuelvo a sentir la emoción que sentía cuando era niño.

Desperté esperando recibir mis regalos, desperté esperando ver la sonrisa de esas personas que hoy están a mi lado y extrañando la sonrisa de aquellos dos que no han querido estar a mi lado. Pero tu Dios sabes porque es así y yo lo acepto.

Quiero también agradecer a todos los que hoy me han dejado felicitaciones en las redes sociales. En verdad que cada uno ha dejado una sonrisa en mi. Y esto provoca que no pueda hacer otra cosa que agradecerle a Dios tantas bendiciones.

Tengo preciosos recuerdos de mi cumpleaños a lo largo de mi vida, y hay algunos cumpleaños que he preferido dejar atrás. Fueron dolorosos, pero si no fuera por eso hoy no podría darle el justo valor a lo que me rodea.

Dice Lilly Goodman en su canción “Sin Dolor” que :

“a veces hay que ser golpeado para poder crecer

y alcanzar un poco mas de madurez,

porque no habría forma de saber manejar lo que vendrá

y  aunque el dolor en esos tiempos puede ser tan cruel,

pero Dios no nos dejará permanecer allá mas tiempo del que podamos soportar”

Y he podido ser testigo de eso y hoy quiero compartir con todos los que lean esto, que

“Solo Dios puede sacarte de lo mas profundo de tu propia obscuridad, sea cual sea y transformar tu vida en una hermosa oportunidad de agradecerle cada intento exitoso de inhalar y exhalar”

Gracias a todos por las felicitaciones y que Dios los bendiga.

RVR

Soy bueno

Lectura Mateo 19:16-26

[Jesús] le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. […] guarda los mandamientos. —Mateo 19:17

Cuando alguien nos comenta sobre algún logro personal, es común responder: ¡Qué bueno! Cuando contestamos así, podría pensarse que uno se está refiriendo o a lo beneficioso del hecho en sí o al carácter de la persona con quien hablamos. He respondido de este modo más veces de las que puedo enumerar, pero, últimamente, la frase ha empezado a molestarme. La razón es que, nos demos cuenta o no, estamos expresando algo específico cuando usamos la palabra bueno.

Una vez, Jesús se encontró con un joven rico que lo llamó «Maestro bueno» (Mateo 19:16). El muchacho tenía razón, porque Jesús es ambas cosas: bueno (completamente perfecto) y el Maestro. Es el único que puede declarar que posee verdaderamente estos atributos.

Sin embargo, el Señor desafió al hombre a que pensara en lo que estaba diciendo al usar el término bueno. «Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos» (v. 17). Jesús quería que entendiera que lo que estaba afirmando debía tomarse en serio. A Jesús puede llamárselo «bueno» porque Él es Dios.

La próxima vez que alguien te comente sobre algún logro, está bien que le digas: ¡Qué bueno!, pero recuerda que el único que tiene esa cualidad es Jesucristo.

Dios es grande y bueno; sin Él, nosotros no somos ninguna de las dos cosas.

Fuente: Nuestro Pan Diario

Glorificar a Dios siempre

Lectura: Juan 21:12-19
Esto dijo [Jesús], dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios… —Juan 21:19

Al parecer, solemos pensar más en cómo podemos glorificar a Dios con nuestra vida cuando estamos activos y somos fuertes. Pero me pregunto si también deberíamos considerar de qué modo podemos glorificar a Dios por medio de la muerte.

Después que Pedro negó a Jesús tres veces (Juan 18:15-27), el Señor le dio una oportunidad de reafirmar su amor (21:15-17). En tres ocasiones, Jesús le preguntó: «Pedro, ¿me amas?». Después, con un sorprendente cambio de tema, dijo: «Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme» (vv. 18-19). Jesús le dijo a Pedro que otros lo llevarían adonde él no querría ir, pero que, mediante esa forma impuesta de morir, glorificaría a Dios.

Pablo declaró que tenía el «anhelo y esperanza de que en nada [sería] avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también [sería] magnificado Cristo en [su] cuerpo, o por vida o por muerte» (Filipenses 1:20).

Podemos honrar y glorificar a Dios con nuestra manera de vivir… y también de morir.

—DCM

Eres una persona única; diseñada para glorificar a Dios como solo tú puedes hacerlo.

Un nuevo cambio…

Hola, quiero compartir con Uds. la forma en que Dios me ha ido ejercitando en el hecho de aprender a enfrentar momentos de definición sin mas recurso que el conocimiento de que Él esta detrás de todas las cosas, y su principal objetivo es hacernos descansar y confiar. Que hagamos del pasaje de Filipenses 4:6 <Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.> una realidad en nuestras vidas.

Este fin de semana, Dios nos ha ido mostrando que debemos hacer un cambio en nuestra rutina, en nuestra administración del tiempo, en nuestra forma de vivir, e inclusive en nuestro lugar para vivir. Lo ha hecho de una manera que me ha sorprendido, porque cada paso ha sido seguro, ha sido claro y ha sido poco a poco.

Habíamos estado orando por un cambio de lugar para vivir el cual nos facilitara el llegar a tiempo a la escuela de los niños, al trabajo, que significara un menor desgaste emocional cada día.

Y veíamos que Dios solo nos llevaba al pensamiento de “esperar”, no había opciones, no teníamos ni la menor idea de lo que Él estaba preparando.

Y bueno, el día llegó, Él nos movió a realizar una búsqueda que había sido aparentemente infructuosa,  pero de pronto y ya de regreso a casa,  a lo lejos vimos unas casas que con anterioridad habíamos visitado y pensamos, “hace tiempo vimos en esas casas y no había nada….” y de pronto.. al acercarnos mas al punto, sobre la carretera, vimos un letrero verde intenso, que por la distancia no alcanzábamos a leer lo que decía,  solo se veía el cuadro de cartulina.

Y bueno decidimos acercarnos a leer el contenido de tal letrero. Y si efectivamente, era lo que al parecer habría convertido la búsqueda en algo con resultado. Pero Dios es sorprendente, cuando piensas que Él te ha mostrado todo, es tan solo el principio.

La casa que publicó en esa cartulina verde su anuncio no era la que Dios tenia preparada para nosotros, si no que en la parte mas escondida de otra casa,( seguramente los dueños pensaron “definitivamente aquí no verán el anuncio”) estaba lo que hasta ahora parece ser la elección de Dios. Tan es así que al día siguiente la casa del letrero verde, ya se había ocupado.

Bueno lo mas importante para compartir ademas de lo anterior, es que Dios nos lleva a este punto sin mas recurso que la fe, la confianza en que si el plan es de Dios, todo lo que implica un cambio de casa tendrá que darse de forma Buena, Agradable y Perfecta como lo dice Él en Romanos 12:2 <No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.>

Y en verdad cuando digo que nuestro único recurso es Dios es literal. Pero confiamos en que Él dará los medios y estaremos dentro de su plan.

Si tu crees en Jesús como tu Señor y Salvador te pido que nos ayudes a orar, para que Dios nos siga mostrando su plan y confirmando el mismo a través de los detalles que este implica.

Gracias anticipadas por tu oraciones y bueno al rededor de todo este suceso hay mas cosas, mas detalles con los pareciera que Dios estuviera detrás de nosotros con su mano en sobre nuestro hombro, como abrazándonos y diciendo de cerca al oído “Si, adelante, confía en mi”

Si aún no crees en Jesús como tu Señor y Salvador, invítalo hoy, busca en la Biblia, Juan 3:16 y hazlo tuyo.

Gracias Dios por esta nueva experiencia en nuestras vidas, confiamos en ti y solo en ti.

Estudio sobre la paciencia.

Las circunstancias son sinónimo de Enseñanzas.

La vida Cristiana es como inscribirse a una carrera universitaria.

Habrá materias que llamamos del tronco común,  las que conocemos comúnmente como Matemáticas, Lógica, Calculo, etc.

Una de las materias del tronco común de la carrera que llamaría yo “caminando con Dios” es sin duda la Paciencia.

Dios nos dice en el Salmos 27:14

“Espera en Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera en Jehová.”

La primer regla de oro de esta materia es que él nos dice Espera, esta hablando quizás de una de las cosas que mas trabajo nos cuesta, esperar.

En ocasiones el deseo de nuestro corazón por recibir una respuesta rápida por parte de Dios, nos hace tomar acciones, que podríamos considerar como adelantarnos al momento o al tiempo en que Dios tenia planeado dar su respuesta a nuestra petición.

Al decirnos esfuérzate podemos caer en el error de pensar que nos esta diciendo “actúa”, sin embargo es la acción de esforzarnos en nuestra capacidad para confiar en él, por tal razón lo que le sigue a esa palabra es “y alientese tu corazón”

Y aún mas nos insiste en este principio afirmado “Si, espera en Jehová

Al inicio de este estudio mencionamos que las circunstancias son = a Enseñanzas.

Y el versículo de Oseas 2:14 nos hace referencia a esto: “Pero he aquí, yo la atraeré, y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.

Dios nos llevara a circunstancias donde seremos ejercitados en muchas áreas de nuestra vida, en el desierto de nuestras vidas es donde mejor comprendemos aquello que Dios esta buscando en nosotros.

Vemos una circunstancia similar en el pasaje donde Jesús parte hacia el Desierto, y es ahí donde él es probado ante las tentaciones mas grandes que pudiéramos imaginar. Sin embargo Dios dice “y hablare a su corazón” Aquí vemos como Dios en medio de estas tribulaciones nos hablara, siempre habrá algún versículo, algún consejo de algún creyente, en ocasiones hasta de alguna circunstancia inesperada,  Dios nos hará llegar su mensaje.

Vemos entonces como el principio básico en la vida con Dios es “esperar” y la mejor forma de hacerlo es “viviendo para Dios

Ahora la pregunta es ¿Como debemos esperar?

1) Someternos a la voluntad de Dios. Así como los barcos tienen anclas para no moverse apesar de la marea, alta, baja. Así los creyentes debemos anclarnos a la palabra de Dios, será esta nuestra ancla en medio de las circunstancias en ocasiones de marea alta.

2) Debemos creerle a Dios. Dios nos hace múltiples promesas en su palabra que debemos creer, confiar en ellas.

Ahora bien, todo esto es como la teoría. Pero porque si tenemos ya la teoría, en ocasiones no pasamos la prueba?

Una de las principales causas de esta situación son los múltiples distractores que el mundo nos ofrece. Como la desesperación, las vías rápidas, los atajos. Inclusive hasta los consejos que recibimos de personas a las que recurrimos antes de recurrir a Dios nos pueden alejar de la voluntad de Dios.

Recordemos que los tiempos de Dios no son los nuestros. Nosotros vivimos a otro ritmo, tenemos tiempo para todo menos para Dios. Corremos para llegar a tiempo al trabajo, a la escuela, durante el día nuestras múltiples ocupaciones, pero a Dios le dejamos muy poco tiempo. Aunque aprovechamos cualquier circunstancia para orar, o memorizar, inclusive camino a la escuela o el trabajo, este tiempo no es suficiente.

Recuerdo lo que algún creyente me dijo en una ocasión, “Lo que hace grande a un creyente, es su capacidad de recurrir a Dios antes los problemas”, entonces ¿A quien recurrimos primero, cuando llega a nuestra vida alguna circunstancia difícil?

Una de las cosas que nos ayudara a no distraernos de la voluntad de Dios, es sin duda dedicarle a Dios un tiempo tranquilo y en paz con él para leer su palabra, orar y poner en sus manos esa circunstancia que nos ocupa.

Otra causa importante que nos ayudara sin duda a no pasar la prueba dentro de esta materia llamada “Paciencia” es dudar de la ayuda de Dios.

Recordemos que para Dios somos los más importante.

Y aquí una serie de muestras de esto que encontramos en su palabra.

2 Crónicas 16:9

“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrarse poderoso a los que tienen corazón perfecto para con Él.”

Salmos 40:1

“Pacientemente esperé en Jehová, y Él se inclinó a mí, y oyó mi clamor.”

Salmos 25:4, 5

4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas.

5 Encamíname en tu verdad, y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día.

Lamentaciones 3:25

“Bueno es Jehová a los que en Él esperan, al alma que le busca.”

Isaías 40:31

“Pero los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán.”

Con todo esto vemos que Dios promete hacernos fuertes si le escuchamos.

Debemos creer en Dios y descansar en él

Isaías 49:23

“…no se avergonzarán los que me esperan.”

Estudio compartido por Uriel…